DULCE ARREPENTIMIENTO
Yo sentado en el viejo banco
Esperando tus abrazos
Y ellos con desprecio
Se negaron desde lejos.
Yo no quería amarte
Pero ese fue el destino
Desear besar tus labios
Y no lograr ese objetivo.
Ya es hora de subir al auto
Y alejarme poco a poco
De tu perfume olor a miel
Y de tu armoniosa vos
Que como un frágil eco
Se va perdiendo a lo lejos
Yo no quería amarte
Ya no puedo retractarme
Me quedan dos palabras
Para terminar este epitafio
Y solamente puedo decirte: Te amo.
Javier Rezabal.