Soy como un ave perdido en el cielo gris de Lima. Un caminante encontrando su camino, quizas el trago más amargo y frío, un asesino de injustos destinos. Soy un refran sin sentido, un idioma que el mundo nunca habló. Soy un fracaso, pero también soy un éxito. En cuanto a mi, sólo soy lo que puedes ver y oir. Una guitarra silenciosa, una imagen sin reflejo, soy simplemente yo, el dueño del mundo en el que yo vivo.